Reconocimiento Facial un gran avance para el Acceso y Seguridad

Reconocimiento Facial
Reconocimiento Facial

La tecnología de reconocimiento facial no debe ser percibida como intrusiva o desproporcionada. Hay muchas funcionalidades en materia de seguridad, como su uso para el desbloqueo de un móvil como control de acceso en lugares de alta seguridad, que no generan ningún tipo de debate ético.

El mercado de reconocimiento facial es una tendencia global con un movimiento de US$9.000 millones en cuatro años, representando un crecimiento promedio de 16 % anual en el mundo.

En Europa y América es cada vez más común encontrar esta solución guiada principalmente a experiencias distintas a las transacciones como los controles de acceso o en los aeropuertos y ahora en Colombia, uno de los países de América Latina que implementa este modo de pago en procesamiento facial.

En cuanto al sector privado, algunas grandes corporaciones como Google, Facebook, Apple, Amazon, entre muchas otras, también utilizan dicha tecnología para finalidades que van desde la seguridad hasta la mejora de la experiencia del usuario de un servicio en sus distintas variantes, permitiendo, a modo de ejemplo, la realización de pagos a través de un smartphone mediante dicha tecnología, el etiquetado automático de fotografías en una red social, la mejora en la agilidad de algunos trámites, etc.

El reconocimiento facial es una técnica que posibilita la extracción de un dato biométrico que permite identificar de forma unívoca a los individuos, los mismos responden a rasgos físicos o comporta mentales de la persona.

Existen distintos datos biométricos en nuestro cuerpo como la huella dactilar, el iris, la voz, la geometría de la mano, o incluso la forma de andar o teclear, entre otros. Estos datos es posible obtenerlos a través de la utilización de una tecnología denominada “tecnología biométrica” o “biometría”, que mediante sensores es capaz de extraer y analizar parámetros.

La tecnología biométrica es en definitiva un método que posibilita el reconocimiento de personas a través de sus características físicas, fisiológicas o de comportamiento a partir de la extracción y análisis de dato biométrico resultante, que permite identificar o confirmar la identidad única de una persona. Con ello, en la medida en que el resultado de los datos obtenidos mediante tecnología biométrica permite la identificación inequívoca de un sujeto, es posible confirmar que se lleva a cabo un tratamiento de datos de carácter personal.

La Inteligencia Artificial se ha convertido ya en un elemento geoestratégico de primerísima importancia, de ahí la imperiosa necesidad de que la UE tenga una posición autónoma y fuerte en este campo. Otra cosa será caer en un futuro ‘teledirigido’ por potencias foráneas, cuyos intereses muchas veces no coinciden con los nuestros.

¿Cómo funciona el reconocimiento facial?

El reconocimiento facial se usa en los mencionados filtros dinámicos de redes sociales. Pero uno de los usos que más potencial se le intuye a esta tecnología está relacionado con la seguridad.

Donde se ve un rostro, la máquina ve números que indican colores y formas, el algoritmo simplifica esos números y permite que el dispositivo identifique las áreas de luz y sombra de una nariz humana. El puente es más claro, los laterales más oscuros. O que identifique los ojos, o las sutiles diferencias de sombras y luces de unos labios o unos pómulos. Por supuesto, esto implica que la imagen es dividida en miles de áreas, lo que requiere una calidad de imagen buena.

Habilitar una herramienta de inteligencia artificial requiere de un componente fundamental: los datos digitales, que son el combustible que alimenta y vuelve más potente cualquier herramienta de Machine Learning o Deep Learning.

Captura: En una primera etapa se captura la imagen. Una foto estándar, vamos. Por ejemplo, una foto con buena iluminación.

Extracción: Lo que sucede a continuación toma milésimas de segundo. En ese tiempo, el procesador del smartphone transforma esa foto en información analizable por el algoritmo y establece si lo que tiene delante es una cara o un objeto diferente.

Comparación: Inmediatamente, la velocidad que da el procesador del smartphone compara esa cara con su base de datos y estima enseguida si se trata de una persona o un tercero

Match: Si el procesador reconoce el rostro, es el de alguien autorizado, procede a desbloquear el smartphone.

No existe duda acerca del carácter imparable de esta tecnología y del amplio abanico de usos que proporciona. De hecho, los avances tecnológicos son buenos y positivos en una sociedad y como norma general no resulta oportuno pensar que hay que poner límites a la tecnología.